La articulación entre los diferentes niveles y ciclos permite dar coherencia y unidad al proyecto educativo. La construcción de la articulación implica pensar simultáneamente en la unidad y la diversidad del sistema educativo.

La cuestión de la articulación, puede ser considerada desde dos perspectivas: una funcional y otra individual. Desde la primera, la cuestión de la articulación se refiere al mantenimiento de la función específica de cada uno de los niveles educativos, integrándola dentro de una unidad mayor: el sistema educativo dentro de su conjunto. La segunda es la perspectiva del alumno, el proceso de aprendizaje de una persona, mantiene una continuidad vital a la cual el sistema escolar le impone cortes. La articulación desde esta perspectiva responde a la necesidad de que la lógica institucional no conspire contra el proceso de aprendizaje de cada alumno.

La articulación en general es un proceso que inicia el niño desde que comienza la escolaridad, en nuestro caso nuestro colegio empieza en el jardín de 3 y se prolonga en jardín de 4, 5 y luego con el primer ciclo por lo tanto la articulación no es solo jardín de 5 años con primer grado sino que es un proceso que comienza desde el inicio de la escolaridad, en nuestro caso implica concertar no solamente significados es decir conceptos, ideas, posturas, el concepto que tenemos sobre niño, el concepto que tenemos sobre enseñanza, desde qué paradigmas nos posicionamos para afrontar la articulación sino que implica articular tiempos, o sea momentos, lugares, estrategias, aunar esfuerzos y ponernos de acuerdo en un proyecto común de articulación, es un proyecto que involucra no solo al nivel inicial, a la primaria, sino que también al secundario y el resto de la institución.